SostenibilidadFundación Odebrecht

Educar a los jóvenes para la vida, por el trabajo, para valores y límites. Esta es la misión de la Fundación Odebrecht, que, en todos los proyectos que apoya, estimula la participación del joven como un sujeto activo, coautor, agente multiplicador y promotor de acciones sociales.

Creada en 1965 por Norberto Odebrecht, la institución, originalmente, ofrecía a sus Integrantes beneficios que no estaban incluidos en el Seguro Social. Los años siguientes, esas asignaciones fueron asumidas por las empresas de la Organización, lo que hizo que la Fundación Odebrecht orientara sus acciones a temas de interés público. Mediante la movilización de formadores de opinión, por medio de premios y debates políticos y académicos, su perspectiva era ayudar al Gobierno a solucionar los problemas de la sociedad.

A partir de 1988, la institución decidió dar un gran paso a favor de los avances sociales. La Fundación empezó a preocuparse por crear condiciones para poner en práctica las propuestas que fomentaba. Desde entonces, se concentra en la educación de jóvenes y contribuye a la formación de ciudadanos responsables, concientes, productivos, solidarios y protagonistas de sus destinos.

Con ese nuevo foco, la institución orientó su actividad a la región Nordeste, siempre incluyendo regiones con bajo Índice de Desarrollo Humano (IDH) y que se encontraban fuera del eje dinámico de la economía del país. Desde 2003, la Fundación Odebrecht apoya a familias del Bajo Sur de Bahía, en asociación con el Poder Público, la Iniciativa Privada, las Organizaciones de la Sociedad Civil, entre otros.

En la región, conduce el Programa de Desarrollo Integrado y Sostenible del Mosaico de Áreas de Protección Ambiental del Bajo Sur de Bahía (PDIS). El desafío de esa iniciativa es construir, en un sistema de Gobernanza, un modelo de manejo sostenible de Áreas de Protección Ambiental (APA), que sea susceptible a reaplicación en otros contextos.

En esa localidad, las riquezas naturales y el potencial agrícola aún conviven con la pobreza y el analfabetismo, factores que limitan el desarrollo de la región. Para revertir ese escenario, la Fundación Odebrecht desarrolla proyectos con el objetivo de mantener a los jóvenes en el campo, a partir de la generación de trabajo e ingresos, y transformarlos en agentes del progreso local.

Ese Programa proporcionó a la institución el Premio al Servicio Público de las Naciones Unidas 2010, concedido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El PDIS fue la única acción reconocida en Latinoamérica y el Caribe, y obtuvo el primer puesto en la categoría «Mejorando la participación ciudadana en los procesos de decisiones públicas por medio de mecanismos innovadores».

Las acciones de la Fundación tienen como propósito la existencia, en comunidades de cualquier perfil socioeconómico, de cuatro capitales:

  • Capital Humano, educación del campo de calidad.
  • Capital Social, construcción de una sociedad más justa y solidaria.
  • Capital Ambiental, conservación de los recursos naturales.
  • Capital Productivo, generación de trabajo e ingresos.

Los integrantes de Odebrecht pueden invertir en las iniciativas de la institución por medio del programa Tributo para el Futuro. Un incentivo para tal fin es la Ley 8.069/90, que permite a los contribuyentes destinar hasta el 6% del Impuesto sobre las Ganancias a proyectos sociales, sin ningún costo adicional.